La creatina HCl supera al monohidrato en futbolistas: no la deseches todavía
El barato saco de creatina monohidrato que tienes en la alacena acaba de perder una comparativa directa contra sus primos más caros y de moda. Pero antes de volver a encargarlo, lee las letras pequeñas: el estudio tiene limitaciones reales y sus hallazgos van en contra de investigaciones anteriores.
Qué probaron realmente los investigadores
Un equipo del Departamento de Ciencias del Deporte de la Universidad Médica de Wenzhou (China), liderado por Duan, publicó un ensayo aleatorizado, controlado con placebo, en la Journal of the International Society of Sports Nutrition en 2026. Reclutaron a 40 futbolistas universitarios masculinos y los dividieron en cuatro grupos paralelos de 10 atletas cada uno:
- Creatina monohidrato (Cr‑Mon)
- Creatina éster etílico (Cr‑Ee)
- Creatina hidrocloruro (Cr‑HCl)
- Placebo
Todos realizaron la misma fase preparatoria de cuatro semanas de entrenamiento repetido de sprint, tres sesiones por semana (12 sesiones en total). Antes y después de la intervención se evaluaron salto vertical con contramovimiento (CMVJ), sprint de 20 m, test de agilidad en forma de L, prueba anaeróbica Wingate (potencia pico, potencia media e índice de fatiga) y un test incremental para VO₂máx.
Resultado principal: las formas "de moda" se impusieron
Primero, la parte predecible. Todos los grupos mejoraron, incluso el placebo, lo cual es esperable tras un mes de entrenamiento estructurado de sprint. Los grupos que recibieron creatina, sin embargo, mejoraron de manera significativamente mayor que el placebo en rendimiento físico, potencia pico e índice de fatiga (p = 0,001).
El giro surgió en el resumen: según los autores, el éster etílico y la HCl produjeron ganancias superiores (p < 0,05) en rendimiento físico y potencia pico comparados con el monohidrato. Destacaron particularmente el CMVJ, el sprint de 20 m, la prueba de agilidad en L y la potencia pico como variables donde Cr‑Ee y Cr‑HCl aportaron una ventaja extra.
En este ensayo, las formulaciones de mayor precio y mayor publicidad no solo igualaron al monohidrato, sino que lo superaron en las medidas explosivas que más importan al fútbol.
En qué no hubo diferencias entre las formas
No todo se dividió según la formulación. El resumen indica que no hubo diferencias significativas entre los grupos en potencia media ni en VO₂máx. Eso encaja con la visión habitual de la creatina como ayuda para esfuerzos de alta intensidad y corta duración, más que para la capacidad aeróbica.
Por qué aún no debes abandonar el monohidrato
Aquí es donde una lectura honesta supera a un titular llamativo.
Los grupos son diminutos. Con solo 10 atletas por brazo, unos pocos participantes con respuestas atípicas pueden sesgar los promedios.
Cuatro semanas es poco tiempo. El estudio no informa sobre efectos a más largo plazo, marcadores de salud ni cómo se comparan las formulaciones a lo largo de una temporada completa.
La muestra es muy específica. Todos los participantes eran hombres jóvenes, futbolistas universitarios. Los resultados pueden no extrapolarse a mujeres, atletas mayores, otras disciplinas o a personas que no entrenen de forma similar.
No se midió la creatina muscular. Sin una medida directa del contenido de creatina en el músculo no sabemos si las formas más nuevas realmente aumentaron los depósitos de creatina o si otro factor explica la ventaja observada. Además, el resumen omite la dosis empleada, por lo que no podemos confirmar que los grupos estuvieran emparejados en cuanto a contenido de creatina.
Contradice estudios previos. Un estudio conocido de 2009 de Spillane y colaboradores mostró que el éster etílico no era mejor que el monohidrato en composición corporal ni en rendimiento, y que elevaba la creatinina sérica. Un solo ensayo no invalida esa evidencia y los hallazgos son difíciles de reconciliar sin más datos.
El monohidrato sigue teniendo la ventaja de la evidencia. Es la forma de creatina más investigada, disponible en abundancia y, usualmente, la más barata. Una formulación puede superar al monohidrato en un ensayo pequeño y, sin embargo, no ser la opción más rentable ni la mejor a largo plazo.
Los autores declararon no tener conflictos de interés, lo cual es tranquilizador, pero no soluciona las limitaciones metodológicas.
Conclusiones prácticas
- Dosis: El resumen no indica la dosis utilizada para cada forma; no reproduzcas el protocolo del artículo. Si usas monohidrato, sigue la dosificación recomendada en la etiqueta del producto o la indicada por un dietista deportivo calificado. Si optas por HCl, sigue la dosificación que indique el fabricante.
- Momento de ingestión: El estudio aplicó suplementación diaria durante las cuatro semanas de entrenamiento, pero no especifica la hora del día. La creatina muestra mayores efectos con una ingesta constante que con un horario preciso.
- A quién puede convenir: Atletas de campo y pista que buscan mejorar su capacidad de sprint, salto y agilidad, especialmente en bloques de pretemporada. Aquellos que experimenten malestar gastrointestinal con el monohidrato podrían probar la HCl, aunque este estudio no evaluó la tolerancia.
- A quién debe ser cauteloso o descartarlo: Personas con enfermedad renal u otras condiciones médicas, usuarios de medicación que puedan interferir, y menores de 18 años deben consultar a un profesional antes de usar cualquier forma de creatina. El éster etílico merece precaución extra por los hallazgos de aumento de creatinina.
- ¿Cambiar o no? Si ya obtienes buenos resultados con monohidrato y no tienes problemas digestivos, no hay una razón sólida para cambiar basándose únicamente en esta evidencia.
En resumidas cuentas
Este ensayo aporta una señal interesante: la creatina HCl y el éster etílico podrían ofrecer una ventaja en salto, sprint, agilidad y potencia pico durante un bloque corto de entrenamiento. Sin embargo, 40 atletas, 4 semanas y la ausencia de desglose de dosis convierten el estudio en un estímulo para más investigación, no en una razón para desechar tu monohidrato. Hasta que ensayos más amplios y prolongados con mediciones de creatina muscular lo confirmen, el monohidrato sigue siendo la opción probada y asequible por defecto, mientras que la HCl permanece como el intrigante retador a observar.