Probiótico SLAB51: una semana aporta 33 segundos a atletas de élite
Treinta y tres segundos no suenan a mucho, hasta que recuerdas quién estaba corriendo. En un ensayo cruzado, aleatorizado y doble ciego, atletas de élite que tomaron el probiótico multiestrógeno SLAB51 durante una semana lograron permanecer 33,3 segundos más en una prueba de cinta de correr que cuando recibieron el placebo. Una única dosis no produjo ningún efecto y el VO₂máx, la cifra a la que la mayoría de los deportistas de resistencia está obsesionada, tampoco se movió. Entonces, ¿qué cambió y por qué debería importarte?
¿Qué es SLAB51?
SLAB51 es un probiótico de marca que reúne ocho cepas distintas: bacterias del ácido láctico y bifidobacterias combinadas en una sola formulación. Eso es importante porque los efectos de los probióticos dependen de la cepa. Una cultura de yogur, una cápsula genérica de “salud intestinal” y una mezcla definida de ocho cepas son productos diferentes, y los resultados de uno no pueden extrapolarse a los demás.
El estudio, publicado en Nutrients en 2026 por un equipo de la Korea National Sport University (Lee, Kim, Park, Yun y Yoon), buscaba comprobar si SLAB51 podía influir en el rendimiento aeróbico y en el estrés oxidativo de atletas de élite, un grupo raramente estudiado en la investigación de probióticos.
Cómo se llevó a cabo el estudio
El diseño es lo que hace que el resultado merezca discusión. Fue un ensayo aleatorizado, doble ciego, controlado con placebo y cruzado en atletas humanos masculinos de élite. Cada participante recibió tanto SLAB51 como placebo, una semana por cada condición, con un periodo de lavado de dos semanas entre ambas fases. Al servir cada atleta como su propio control, las diferencias entre individuos importan mucho menos que en un ensayo tradicional con dos grupos paralelos.
Las pruebas se realizaron en tres momentos: línea de base, tras una única ingesta y después de una semana de consumo continuo. El rendimiento se midió con el protocolo Bruce, basado en cinta de correr, que incrementa progresivamente velocidad e inclinación hasta la agotación. Los investigadores también recolectaron marcadores fisiológicos y de estrés oxidativo. El análisis utilizó un ANOVA de medidas repetidas de dos vías, seguido de modelos lineales de efectos mixtos post‑hoc que tienen en cuenta la estructura cruzada.
Los números
- Duración del ejercicio: Tras una semana, los atletas duraron 33,3 segundos más con SLAB51 que con placebo (IC 95 % 17,4–49,2 s, p < 0,001).
- Tiempo por encima de RER = 1.0: El tiempo que pasaron con una razón de intercambio respiratorio superior a 1,0 (marcador de esfuerzo de alta intensidad) también fue significativamente mayor con SLAB51.
- Superóxido dismutasa (SOD): La actividad pre‑ejercicio de esta enzima antioxidante aumentó tras una semana de suplementación.
- Sin cambios: El consumo máximo de oxígeno (VO₂máx), la eliminación de lactato y el malondialdehído (un marcador de daño oxidativo lipídico) no mostraron diferencias significativas.
- Dosis única: No se observó ningún efecto en el rendimiento después de una sola ingesta.
El intervalo de confianza es digno de mención: incluso el extremo inferior, alrededor de 17 segundos, se mantiene por encima de cero. No obstante, el beneficio se traduce en mayor tiempo de resistencia, no en un aumento del techo aeróbico.
¿Por qué la microbiota intestinal podría influir en la resistencia?
Los autores describen el rendimiento físico como una interacción entre el metabolismo energético y la regulación redox, es decir, el equilibrio entre especies reactivas de oxígeno (ROS) generadas durante entrenamientos intensos y las defensas antioxidantes que las contrarrestan. Un exceso de ROS puede perjudicar la función muscular y la recuperación. La SOD es una de las enzimas antioxidantes de primera línea, convirtiendo radicales de superóxido en compuestos menos dañinos.
El hallazgo de una mayor actividad de SOD antes del ejercicio concuerda con la hipótesis de que SLAB51 eleva la capacidad antioxidante del organismo. El vínculo propuesto con el metabolismo del oxígeno resulta plausible, pero el estudio no lo confirma de forma concluyente. El malondialdehído no cambió, por lo que los datos no demuestran una reducción del daño oxidativo. El mecanismo sigue siendo una incógnita, y los propios autores advierten sobre una interpretación cautelosa.
El VO₂máx sin variaciones encaja en este panorama: si SLAB51 ayuda, lo haría mejorando cuánto tiempo los atletas pueden sostener un trabajo de alta intensidad, no elevando su techo de procesamiento de oxígeno.
Conclusiones prácticas
- La especificidad de la cepa importa. Estos resultados se aplican a SLAB51 específicamente. No asumas que cualquier probiótico que incluya "Lactobacillus" producirá el mismo efecto. Busca productos que indiquen sus cepas y cuenten con ensayos en humanos que los respalden.
- Al menos una semana. Nada apareció después de una única dosis. Si vas a probar un probiótico para rendimiento, una cápsula pre‑carrera única no cuenta con respaldo científico. Una semana de ingesta constante es el periodo en el que surgieron los efectos.
- A quién puede beneficiar. La evidencia se refiere a atletas masculinos de élite que entrenan en cinta. Los deportistas de resistencia que buscan pequeños márgenes pueden encontrar la información atractiva, pero los ejercitadores recreacionales no pueden asumir el mismo tamaño de efecto.
- Mantén expectativas realistas. Treinta y tres segundos en una prueba graduada hasta la agotación son una ventaja modesta y medible, no una transformación total. El entrenamiento, la nutrición, el sueño y la recuperación siguen siendo los factores decisivos.
Limitaciones
El estudio fue pequeño y solo incluyó a atletas masculinos de élite, por lo que los hallazgos no pueden generalizarse a mujeres ni a poblaciones no élite. La intervención duró solo una semana por condición, dejando abierta la cuestión de si el efecto crece, se estabiliza o desaparece con el tiempo. El mecanismo sigue sin estar claro y el panorama del estrés oxidativo es mixto: la SOD aumentó mientras que el malondialdehído no cambió. La cifra titular de 33 segundos proviene de un análisis post‑hoc de modelos mixtos, que los autores describen como complementario al ANOVA original, y eso merece cautela. Además, el resultado en cinta no equivale a un desempeño idéntico en una carrera real.
Conclusión final
SLAB51 es una de las pocas formulaciones de probióticos que ha mostrado una señal medible de resistencia en atletas de élite bajo un diseño cruzado riguroso. El efecto apareció tras una semana de consumo, no con una única dosis, y sin cambios en el VO₂máx. Es una pista prometedora, no un veredicto definitivo. Ensayos más grandes y prolongados que incluyan a mujeres y resultados relevantes para competiciones reales demostrarán si esos 33 segundos se mantienen.