Truco del jugo de cereza ácida: recuperación de fuerza más rápida y niveles de IL‑6 más bajos
Maratonistas juran por él, y muchos levantadores han empezado a imitar esa práctica: un par de botellas de jugo de cereza ácida alrededor de un evento brutal. Un estudio de 2010 publicado en la Scandinavian Journal of Medicine & Science in Sports puso este hábito a prueba con un control de placebo. Los resultados fueron mixtos: la fuerza volvió más rápido y los marcadores clave de inflamación bajaron, pero algunos indicadores que normalmente esperarías que se modificaran no lo hicieron.
Qué hizo el estudio
El artículo es "Influence of tart cherry juice on indices of recovery following marathon running" por Howatson G, McHugh MP, Hill JA, Brouner J, Jewell AP, van Someren KA, Shave RE y Howatson SA (Scand J Med Sci Sports, 2010; 20(6):843‑52). Puedes consultar el registro en PubMed aquí.
Veinte corredores recreacionales de maratón fueron asignados aleatoriamente a jugo de cereza o a un placebo. El grupo de cereza bebió dos botellas de 8 fl oz (≈ 240 ml) al día de una mezcla de jugo de cereza ácida Montmorency (Cherrypharm), una por la mañana y otra por la tarde. Lo hicieron durante 5 días antes del maratón, el día de la carrera y 48 horas después. El placebo consistía en un concentrado sabor fruta mezclado con agua.
Cada botella contenía el jugo de aproximadamente 50‑60 cerezas, al menos 600 mg de compuestos fenólicos, al menos 40 mg de antocianinas y 32 g de carbohidratos. Los investigadores midieron marcadores de daño muscular, inflamación, estado antioxidante y estrés oxidativo antes y después de la carrera.
Los resultados, con los números reales
La fuerza volvió más rápido. La fuerza isométrica se recuperó significativamente antes en el grupo que tomó jugo de cereza (P = 0.024). Para quien vuelve a entrenar a pocos días de un esfuerzo intenso, este es el dato más destacado.
Los marcadores inflamatorios fueron más bajos. El grupo de cereza mostró reducciones en:
- IL‑6 (P < 0.001)
- Proteína C‑reactiva (CRP) (P < 0.01)
- Ácido úrico (P < 0.05)
El estado antioxidante aumentó. El total del estado antioxidante (TAS) fue aproximadamente un 10 % mayor en el grupo de cereza que en el placebo en todas las mediciones posteriores a la suplementación (P < 0.05).
La peroxidación lipídica fue menor a las 48 h. Los TBARS, un marcador de estrés oxidativo, estuvieron más bajos en el grupo de cereza a las 48 h (P < 0.05).
Lo que NO cambió
La historia de la cereza no es tan limpia como su marketing sugiere. Según el artículo, ningún otro índice de daño muscular difería significativamente entre los grupos. Eso implica que:
- Creatina quinasa no mostró diferencias significativas.
- Lactato deshidrogenasa no mostró diferencias significativas.
- Dolor muscular no mostró diferencias significativas.
- Carbonilos de proteína, otro marcador de estrés oxidativo, tampoco diferían.
En resumen, el jugo de cereza no hizo que los corredores estuvieran menos adoloridos ni redujo los habituales marcadores sanguíneos de daño muscular. La fuerza se recuperó más rápido y los marcadores inflamatorios descendieron, pero las afirmaciones de "menos daño" y "menos dolor" no están respaldadas por este ensayo.
Por qué podría funcionar
Los autores concluyen que el jugo de cereza ácida parece ser una vía viable para ayudar a la recuperación tras ejercicio extenuante. Su posible mecanismo es un aumento de la capacidad antioxidante total, junto con una reducción de la inflamación y la peroxidación lipídica, lo que a su vez ayuda a restablecer la función muscular. Las cerezas ácidas son ricas en compuestos fenólicos y antocianinas, y cada botella aportó al menos 600 mg de los primeros y 40 mg de los segundos.
Los datos coinciden con esa hipótesis: mayor TAS, menor IL‑6, CRP y ácido úrico, menor TBARS a las 48 h y una recuperación de fuerza más rápida. El estudio no puede demostrar causalidad directa, solo muestra un patrón.
Limitaciones que debes conocer
- Muestra pequeña. Sólo 20 corredores fueron estudiados, por lo que los resultados deben tomarse con cautela hasta que se reproduzcan.
- Corredores, no levantadores. Los participantes eran maratonistas recreacionales. Si los efectos se trasladan al entrenamiento de fuerza pesada es una extrapolación, no algo probado en este artículo.
- Un solo producto, un solo protocolo. Los resultados aplican a una mezcla específica de Montmorency y a una dosis y calendario concretos.
- Resultados mixtos. El dolor, CK y LDH no cambiaron, de modo que "recuperación más rápida" aquí se refiere principalmente a la fuerza y a los marcadores inflamatorios.
- Azúcar incluida. Cada botella contiene 32 g de carbohidratos, lo que importa si controlas tu ingesta.
Una advertencia sobre bloquear la inflamación
Este es un debate en el campo, no un hallazgo de este artículo. Algunos investigadores argumentan que la inflamación y el estrés oxidativo forman parte de la señalización que impulsa la adaptación al entrenamiento. Desde esa perspectiva, atenuarlos constantemente durante bloques de entrenamiento regulares podría no ser deseable. Este estudio no evaluó la adaptación a largo plazo, así que no puede resolver la cuestión. Una lectura razonable es que el jugo de cereza puede ser más útil para eventos puntuales y de alto estrés que para el consumo diario en todas las fases de entrenamiento.
Consejos prácticos
- Dosis: El estudio usó dos botellas de 8 fl oz (~ 240 ml) al día, una por la mañana y otra por la tarde.
- Horario: Comienza unos 5 días antes de un evento exigente, continúa el día de la prueba y sigue durante 48 horas después.
- Carbohidratos: Cada botella tiene 32 g de carbohidratos, así que dos botellas suman una cantidad importante. Tenlo en cuenta en tu ingesta diaria.
- A quién podría servir: Atletas de resistencia y levantadores que enfrenten un único evento punzante, como una carrera, una competición o un bloque brutal de sesiones. Podrían valorar la recuperación más rápida de la fuerza y la reducción de marcadores inflamatorios.
- A quién podría saltarlo: A quien espere menos dolor muscular, porque el estudio no encontró diferencias significativas. También a quien controle estrictamente el azúcar o los carbs, y a quien prefiera no atenuar la inflamación durante entrenamientos regulares. Si tienes alguna condición médica, consulta a un profesional antes de probarlo.
Conclusión
El truco del jugo de cereza tiene datos reales detrás, pero esos datos son más limitados que el bombo publicitario. En 20 maratonistas, la cereza ácida favoreció una recuperación de fuerza isométrica más rápida (P = 0.024), redujo IL‑6 (P < 0.001), CRP (P < 0.01) y ácido úrico (P < 0.05), y elevó alrededor de un 10 % el estado antioxidante. No modificó significativamente CK, LDH ni el dolor muscular. Es una herramienta prometedora centrada en eventos puntuales, no una solución mágica universal.
Fuente: Howatson G, et al. Scand J Med Sci Sports. 2010;20(6):843‑52. PubMed | DOI