Una dosis de 40 mg de colágeno duplicó el tiempo antes del dolor de rodilla: el truco
¿Rodillas doloridas bajo la barra o en la carretera? Un ensayo aleatorizado halló que una dosis de solo 40 mg al día de colágeno tipo II sin desnaturalizar (UC‑II) estaba asociada a un retraso en la aparición del dolor de rodilla, de 1,4 a 2,8 minutos, y a una mayor extensión articular. Esa cantidad es unas 250 veces menor que la porción típica de 10 g de colágeno hidrolizado y corresponde a un producto distinto. No obstante, el estudio fue pequeño, contó con patrocinio industrial y se realizó en personas sanas, no en pacientes con artritis. A continuación analizamos los datos, explicamos por qué el titular necesita contexto y mostramos cómo leer una etiqueta.
Fibra barata del intestino supera al placebo en el dolor de rodilla: reducción de 1,11 puntos
Una fibra barata obtenida de la raíz de achicoria acaba de superar al placebo en el alivio del dolor de rodilla en un ensayo aleatorizado. Veinte gramos al día de inulina redujeron el dolor en 1,11 puntos, superando el umbral de 1 punto considerado clínicamente relevante, y además mejoraron la fuerza de agarre. Sólo los grupos que recibieron inulina mostraron aumentos de butirato y GLP‑1, lo que sugiere una conexión intestino‑músculo. Sin embargo, los participantes eran adultos mayores con artrosis de rodilla (media 67,5 años) y el ejercicio fisioterapéutico redujo el dolor aún más (1,55 puntos). Aquí se resumen los hallazgos, sus limitaciones y cómo utilizarlos con sensatez.